La depresión, es un cúmulo de deberes sin cumplir, y no hay porque temer ni desmayar. Recordemos la directriz de esas valiosas palabras que nos dice; "Todo tiene su tiempo y todo lo requerido bajo el cielo tiene su hora" (Eclesiatés 3:1). Su presencia es una simple señal de que ha llegado el tiempo, y la hora, para iniciar su ejecución. Y, porque no se nos ha dado espíritu de cobardía, sino de poder de amor y de DOMINIO propio (Timoteo 1:7), entonces -la depresión- no tiene poder alguno para hacernos sentir lo contrario. Soltar, dejar ir y hacer cambios, es el medicamento que precisa lo justo, lo exacto y lo necesario... Bienaventurado el que halla la sabiduría y obtiene inteligencia...
22 de junio de 2017
©® Ivette M. Quiles Silva
con cariño....Campesina, Brillamor
Todos los derechos reservados
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Lo que obstaculiza que la corriente energética fluya por nosotros es vivir con depresión, en la tristeza, culpando a los demás, desesperados, sin luchar por nosotros mismos. (...) Una vez superadas estas vivencias negativas, nos alineamos con la fuerza y podemos crear lo que queremos en nuestras vidas. (Robert Fisher- 1922-2008- escritor, novelista, dramaturgo y guionista estadounidense)
Los triunfadores son quienes más habitualmente acceden a sus estados más fecundos y descollantes. ¿Cuál otra podría ser, si no, la diferencia entre los que triunfan y los que no? (Tony Robbins- 1960- escritor y orador motivacional estadounidense)



